
El Departamento de Justicia de Estados Unidos está investigando acusaciones de que International Business Machines Corp. (IBM) monopolizó el mercado de unidades centrales de computadoras, lo que hace que el Gobierno amplíe su búsqueda de conducta anticompetitiva en la industria de la tecnología.
Miembros de la Asociación de la Industria de Computadoras & Comunicaciones (CCIA, por sus siglas en inglés) -grupo que incluye a muchos rivales de IBM entre sus miembros- recibió recientemente pedidos vinculados a investigaciones civiles del Departamento de Justicia, que busca de información relacionada con IBM, dijo el presidente ejecutivo del grupo, Edward Black.
Los pedidos, un tipo de citación usado en las investigaciones antimonopolio, se producen después que el grupo presentara una queja al Departamento de Justicia en la que acusó a IBM de dañar los negocios al abusar de su posición dominante en el mercado de sistemas centrales. IBM declinó comentar sobre las acusaciones de CCIA.
El gigante con sede en Armonk, Nueva York, han mantenido durante mucho tiempo una posición de casi monopolio en el segmento de los sistemas centrales, grandes computadoras que pueden costar US$1 millón o más y están diseñadas para operar las bases de datos. Por décadas, la empresa operó bajo los términos de un decreto de consentimiento con el Gobierno que requería que IBM otorgara licencias sobre su tecnología de sistemas centrales a sus competidores.
Los términos finales de ese decreto fueron retirados paulatinamente en el 2001. Después de eso, la CCIA alega que IBM comenzó a ampliar su control del mercado al no permitir que su software más nuevo sea usado en las computadoras de sus competidores. Algunos analistas calculan que una gran parte de los US$104.000 millones de ingresos anuales de IBM provienen de sus sistemas centrales, pese al cambio de enfoque de la empresa hacia los servicios de computadoras y consultoría.
Miembros de la Asociación de la Industria de Computadoras & Comunicaciones (CCIA, por sus siglas en inglés) -grupo que incluye a muchos rivales de IBM entre sus miembros- recibió recientemente pedidos vinculados a investigaciones civiles del Departamento de Justicia, que busca de información relacionada con IBM, dijo el presidente ejecutivo del grupo, Edward Black.
Los pedidos, un tipo de citación usado en las investigaciones antimonopolio, se producen después que el grupo presentara una queja al Departamento de Justicia en la que acusó a IBM de dañar los negocios al abusar de su posición dominante en el mercado de sistemas centrales. IBM declinó comentar sobre las acusaciones de CCIA.
El gigante con sede en Armonk, Nueva York, han mantenido durante mucho tiempo una posición de casi monopolio en el segmento de los sistemas centrales, grandes computadoras que pueden costar US$1 millón o más y están diseñadas para operar las bases de datos. Por décadas, la empresa operó bajo los términos de un decreto de consentimiento con el Gobierno que requería que IBM otorgara licencias sobre su tecnología de sistemas centrales a sus competidores.
Los términos finales de ese decreto fueron retirados paulatinamente en el 2001. Después de eso, la CCIA alega que IBM comenzó a ampliar su control del mercado al no permitir que su software más nuevo sea usado en las computadoras de sus competidores. Algunos analistas calculan que una gran parte de los US$104.000 millones de ingresos anuales de IBM provienen de sus sistemas centrales, pese al cambio de enfoque de la empresa hacia los servicios de computadoras y consultoría.

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