
The Wall Street Journal
Un cambio en la forma en la que el petróleo es valorado en los contratos a futuro apunta a un fuerte impulso a los precios, pese a su reciente caída.
Los participantes del mercado consideran que el spread en los contratos a futuro de crudo como un indicador craso de lo limitado que está el suministro. Actualmente, los futuros de referencia, para entrega en noviembre, se están cotizando con un descuento frente a los futuros de diciembre que es la más pequeña en casi un año. Esto indica que muchos creen que la demanda pronto repuntará y comenzará a absorber las reservas, las cuales alcanzaron su punto más alto en décadas durante el punto más bajo del declive de la economía global.
El crudo ligero para entrega en noviembre cerró el viernes en US$69,95 el barril en la Bolsa Mercantil de Nueva York, una caída de 1,2%. El crudo para entrega en diciembre cayó a US$70,33, 38 centavos más que en noviembre.
La historia era diferente cuando los precios cayeron a principios de este año y los spreads se estaban ampliando a niveles históricos, por encima de US$8. En ese momento, los corredores estaban deshaciéndose desesperadamente de contratos a corto plazo debido a que la perspectiva de la demanda era sombría.
"Los spreads está actuando como apoyo", dice Darin Newsom, analista de DTN, un servicio estadounidense de información financiera. "Están mostrando que hay una fortaleza comercial que no se está registrando en las noticias o que puede que no esté apareciendo en algunos reportes de inventario".
El petróleo cayó 8% en una semana a finales de septiembre luego que se conocieran las cifras oficiales de crudo en EE.UU. que mostraron un sorpresivo aumento en los inventarios, lo que llevó a algunos analistas a desempolvar sus predicciones de que los precios podrían caer desde su nivel de US$70 el barril.
Pese a ese notable declive semanal, los precios se mantuvieron cerca de US$66 el barril, en el extremo más bajo de su rango de tres meses. Mientras se mantengan bajos los spreads, los precios del crudo probablemente no caerán mucho más y probablemente se recuperarán rápidamente, dicen los analistas.
Las cifras de inventario de EE.UU. acaparan los titulares debido a que son los únicos datos detallados semanales que están disponibles entre los grandes consumidores de petróleo. Los datos globales están mucho más atrasados. Sin embargo, la tendencia apunta a que los inventarios tocaron su punto más alto. Los inventarios combinados de crudo y combustibles en los países desarrollados cayeron en agosto, según a la Agencia Internacional de Energía, que se encarga de recopilar estadísticas del mercado petrolero.
"Estamos moviéndonos lentamente hacia un balance gradual" de la oferta y la demanda, opina Costanza Jacazio, analista petrolera de Barclays Capital, quién fue una de las primeras en predecir la contracción del suministro.
El mercado aún no ha superado el exceso de oferta e incluso un pequeño descuento para los contratos para el mes siguiente indican que el crudo aún está ampliamente disponible, aunque no en exceso. En una situación en la que el suministro se está reduciendo rápidamente o en la que se percibe que se está haciendo más escaso, como en 2008, cuando los precios alcanzaron niveles récord, las refinerías pagan más para obtener crudo en ese momento en vez de posteriormente, lo que hace que los futuros del mes siguiente se coticen con una prima con respecto a los meses posteriores.
Probablemente eso no sucederá hasta que la economía global y la demanda vuelvan a crecer a un ritmo acelerado. Los suministros tendrán que mantenerse estables, particularmente los de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, los cuales bombean cerca del 40% del crudo del mundo y gradualmente han incrementado su producción desde que acordaron grandes recortes el año pasado.

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